Los colegios de Trabajo Social, Educadoras y Educadores Sociales y Psicología de la Comunidad Valenciana alertan del impacto en los Servicios Sociales, sus profesionales y las personas usuarias de la desaparición de la consellería específica.
Lunes 2 de noviembre de 2026.
Reclaman mantener el rango institucional de los Servicios Sociales como cuarto pilar del Estado del Bienestar y advierten que la reestructuración del Consejo, además de debilitar el sistema público, puede agraviar la sobrecarga profesional y dificultar la atención a las personas más vulnerables
València, 2 de noviembre de 2026
Los Colegios Oficiales de Trabajo Social de València, Castelló y Alicante, y los colegios de Educadoras y Educadores Sociales y de Psicología de la Comunidad Valenciana, expresan su profunda preocupación por la decisión anunciada por el presidente de la Generalitat Valenciana, Juan Francisco Pérez Llorca, de no designar una persona titular al frente de la Consellería de Servicios Sociales, Familia e infancia después de la salida de Elena *Albalat, y de integrar la mayor parte de sus competencias en la Consellería de Justicia, Transparencia y Participación.
Las juntas de gobierno de los colegios profesionales alertan que esta reestructuración puede debilitar el rango institucional de los Servicios Sociales, comprometer el desarrollo del sistema público y tener consecuencias directas tanto en las condiciones de trabajo de los y las profesionales como en la atención a la ciudadanía. Por eso, reclaman que se garanticen la continuidad, los recursos y la especificidad del sistema de Servicios Sociales de la Comunidad Valenciana.
Desde los cinco colegios profesionales inciden en que los Servicios Sociales constituyen el cuarto pilar del Estado del Bienestar. “No son un apéndice ni un servicio secundario, sino una estructura pública compleja, técnica y esencial que atiende miles de personas en situación de vulnerabilidad, dependencia, riesgo de exclusión o emergencia social”, señalan. Por este motivo, consideran que necesitan una consellería propia, con liderazgo político específico, capacidad presupuestaria, especialización y recursos suficientes para dar respuesta a la realidad social valenciana.
Impacto en las y los profesionales y en la atención a la ciudadanía
La reorganización administrativa genera una “seria alarma” en el sector por las consecuencias que puede tener en dos ámbitos fundamentales:
1. Profesionales y equipos de trabajo. Los y las profesionales del Trabajo Social, la Psicología y la Educación Social se encuentran exhaustas y sobrepasadas en su día a día, a la vez que gestionan de manera constante el impacto social de las emergencias. La pérdida de representación institucional específica de los Servicios Sociales amenaza de agraviar la sobrecarga laboral, frenar el desarrollo normativo y la consolidación de las plantillas, y dificultar una interlocución directa y especializada con la Administración autonómica.
2. Las personas usuarias y sus familias. Las personas en situación de dependencia, las familias cuidadoras, la infancia, la juventud, las personas mayores y los colectivos más vulnerables no pueden permitirse interrupciones, dilaciones ni incertidumbres administrativas. La desaparición de una consellería específica puede poner en riesgo la agilidad en la tramitación de la dependencia, las resoluciones de ayudas, la acción concertada y las órdenes de desarrollo normativo vigentes.
Un llamamiento a la responsabilidad institucional
“Los Servicios Sociales no pueden ser absorbidos como una área secundaria dentro de un departamento con competencias de naturaleza jurídica e institucional tan dispares. Desde los colegios profesionales exigimos especialización, planificación a largo plazo y una coordinación sociosanitaria estrecha”, dicen.
Reducir la estructura política de los Servicios Sociales repercute directamente en la calidad de la atención y en la garantía de derechos de la ciudadanía más vulnerable, además de *precaritzar la tarea de las y los profesionales que sostienen el sistema”, señalan las juntas de gobierno de los colegios.
Las entidades profesionales entienden que la Generalitat tiene competencias para reorganizar su estructura ejecutiva, pero advierten que la política social de la Comunidad Valenciana no puede hacer pasos atrás. Por este motivo, solicitan al presidente del Consejo que reconsidero la decisión y restituya una consellería específica de Servicios Sociales.
Así mismo, exigen que:
- Se garantice la continuidad de los compromisos económicos, las convocatorias de subvenciones, las resoluciones de dependencia y de la Renta Valenciana de Inclusión (*RVI), el Contrato Programa y la acción concertada, sin interrupciones.
- Se asegure la estabilidad laboral y profesional de los y las trabajadoras sociales y de los equipos interdisciplinarios del sistema público y de la iniciativa social.
- Se mantenga un espacio de diálogo fluido y directo con los colegios profesionales antes de adoptar decisiones de gran trascendencia estructural.
Los colegios recuerdan que los problemas sociales de la ciudadanía y las demandas de las profesionales del Trabajo Social, la Psicología y la Educación Social no se paran por una remodelación de gobierno. Por eso, reclaman estabilidad, garantías y el máximo compromiso institucional con el bienestar de toda la sociedad valenciana.
“Los Servicios Sociales no solo gestionan ayudas: educan, acompañan y generan oportunidades de inclusión. Sin una consellería *propia – advierten -, esta función transformadora corre el riesgo de quedar desdibujada”.
COMUNICADO SOBRE LA REESTRUCTURACIÓN DEL CONSELL Y SU IMPACTO EN LOS SERVICIOS SOCIALES
© Colegio Oficial de Trabajo Social de Alicante